Dmitriev anuncia reuniones en junio con los enviados de Trump sobre Ucrania
Kirill Dmitriev confirmó reuniones en junio con los enviados de Trump tras la llamada con Zelensky, mientras se intensifican ataques y contraataques entre Rusia y Ucrania.

El jefe del Fondo Ruso de Inversión, Kirill Dmitriev, adelantó que mantendrá este mes reuniones con los enviados especiales del presidente de Estados Unidos, Steve Witkoff y Jared Kushner, tras los contactos telefónicos de esos emisarios con el presidente ucraniano, Volodímir Zelensky. Dmitriev aseguró que no puede precisar fechas, pero anticipó que "la reunión habitual tendrá lugar en junio", en un momento de intensa escalada militar en el este de Ucrania. 
Como asesor económico del Kremlin, Dmitriev explicó que los intercambios con la parte estadounidense son habituales y confirmó conversaciones recientes: "Hemos hablado varias veces esta semana y esperamos que pase algo en algún momento", dijo en una entrevista citada por agencias rusas. 
Diplomacia en medio del conflicto
La iniciativa diplomática se produjo después de que Witkoff y Kushner dialogaran por teléfono con Zelensky sobre "las perspectivas" de la guerra y la próxima cumbre del G7 en Evian, Francia. El presidente ucraniano calificó ese intercambio como "una conversación muy positiva" y afirmó que trasladó a los enviados informes sobre posibles nuevas acciones de Moscú.
Operaciones militares y avances anunciados por Rusia
En paralelo, el Ministerio de Defensa ruso informó que sus fuerzas tomaron otras dos localidades en las provincias de Donetsk y Kharkiv: Roskoshne, en la autoproclamada República Popular de Donetsk, y Ojrimovka, en Kharkiv. El comunicado oficial atribuyó esos avances a "acciones decisivas" de las tropas, y señaló además la supuesta penetración rusa en regiones como Járkov, Sumy y Dnipropetrovsk. Estas operaciones se enmarcan después de la anexión anunciada por Moscú en septiembre de 2022 de partes de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporizhzhia.
La semana registró una nueva escalada con ataques de largo alcance en ambos sentidos. Según autoridades ucranianas, Moscú lanzó más de 200 drones contra distintas regiones, con ciudades como Odesa y Kharkiv entre los principales blancos. En Odesa, una madre y sus dos hijos requirieron atención médica tras el impacto de drones contra viviendas; en Kharkiv al menos cuatro personas resultaron heridas. La Fuerza Aérea de Ucrania reportó un total de 207 drones lanzados durante la noche, de los cuales 181 fueron neutralizados y 21 alcanzaron objetivos dentro del país. En la región de Zaporizhzhia, otros diez civiles resultaron heridos por bombardeos, según reportes oficiales.
Como respuesta, Zelensky confirmó que las fuerzas ucranianas atacaron una planta militar en la ciudad rusa de Cheboksari, en la república de Chuvasia, a más de 900 kilómetros de la frontera. El presidente aseguró que la instalación producía componentes para drones y misiles y fue alcanzada con misiles de crucero FP-5 Flamingo desarrollados por Ucrania. Medios rusos y canales de Telegram identificaron el objetivo como la empresa VNIIR-Progress, dedicada a sistemas electrónicos y antenas para vehículos aéreos no tripulados. El ataque subraya el interés de Kiev en golpear la industria militar rusa y las cadenas de suministro que sostienen su esfuerzo bélico.
La confirmación de Dmitriev sobre las reuniones con los enviados de Trump pone el foco en una vía diplomática paralela a la confrontación armada. Por ahora, no hay fechas concretas ni resultados anunciados de esos contactos; la continuidad de las conversaciones y la evolución del frente militar permanecerán como factores determinantes del curso de la crisis.
